El pasado 22 de octubre, la sala de seminarios del CMM (7° piso) se transformó en una cápsula de tiempo. Más que un conversatorio, fue un reencuentro con la historia viva del Departamento de Ingeniería Matemática. Bajo el nombre “Conversaciones que dejan huella”, cuatro figuras fundamentales del DIM compartieron anécdotas, recuerdos y reflexiones que permiten reconstruir no solo los orígenes de la carrera, sino también la vocación y el espíritu que la han sostenido a lo largo de seis décadas.

La actividad fue moderada por Cristián Reyes, investigador del CIAE, subdirector de ARPA y creador del podcast Raíces chilenas de las matemáticas, quien abrió el encuentro con una invitación clara al diálogo abierto y horizontal:
“Esperamos que esto sea una conversación… si yo participo poquito, es que habré hecho bien mi tarea”.

Voces emblemáticas del DIM

El panel estuvo compuesto por académicos y exestudiantes cuya trayectoria está profundamente ligada a la historia del Departamento.

Nancy Lacourly, doctora en Estadística por la Universidad de París, fue una de las primeras mujeres académicas del DIM. Llegó a Chile como cooperante francesa y durante siete años desarrolló docencia e investigación en un período clave, marcado por el surgimiento de la computación y el trabajo con grandes volúmenes de datos. Su labor fue fundamental en la introducción y consolidación de la estadística aplicada en el Departamento, vinculando el análisis de datos con problemas reales del mundo público y productivo, y formando a generaciones de estudiantes.

Juan Muñoz, ingeniero matemático de la primera generación formada en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, ingresó a la universidad a mediados de la década de 1960 y finalizó sus estudios en 1969. Tras su egreso, fundó una empresa dedicada a la estadística aplicada a las ciencias sociales, abriendo tempranamente un campo profesional para la ingeniería matemática fuera del ámbito académico y contribuyendo a proyectar la disciplina hacia nuevos espacios.

Raúl Gouet, ingeniero de la Universidad de Chile y doctor por la Universidad de París XI (Orsay), ingresó a la Facultad a fines de los años sesenta, en un contexto marcado por una fuerte vocación pública. Su trayectoria combina formación académica de alto nivel, ejercicio profesional y un compromiso profundo con la universidad estatal y el servicio al país.

Carlos Conca, ingeniero matemático del DIM y doctor en Matemática por la Universidad Pierre et Marie Curie (París VI), ha mantenido un vínculo ininterrumpido con el Departamento desde sus años de estudiante. Ingresó a la Facultad a comienzos de la década de 1970 y encontró en la ingeniería matemática un espacio donde convergían su interés por la matemática y la formación profesional. Su extensa trayectoria como investigador y docente lo ha convertido en una figura central del DIM y en formador de múltiples generaciones.

El origen de una vocación

La primera pregunta del conversatorio estuvo dirigida a Juan Muñoz, quien recordó su llegada a la Facultad en 1964, cuando la carrera de Ingeniería Matemática aún no existía formalmente:
“Era simple: si te gustaba la matemática, tenías que estudiar ingeniería”.

Entre sus recuerdos, destacó un juego de infancia con boletos de tranvía, donde sumaba números y anotaba resultados hasta descubrir —sin saberlo— una distribución normal. Esa experiencia temprana, relató, marcó su relación con la matemática y lo acompañó durante toda su vida profesional.

“Esta facultad es mi casa”

Carlos Conca llegó a la Facultad en 1972 con la idea de estudiar matemática pura. Sin embargo, una conversación familiar lo llevó a optar por ingeniería y, poco después, a descubrir la Ingeniería Matemática.
“Sentí que se me resolvió un problema. Podía estudiar lo que amaba… y quedarme aquí se convirtió en algo natural”.

Desde entonces, su vínculo con el Departamento ha sido permanente: fue auxiliar de cálculo desde sus primeros años y nunca dejó la docencia, construyendo una trayectoria estrechamente ligada al DIM.

Nancy Lacourly: la estadística llega a Chile

La historia de Nancy Lacourly cruza Perú, Francia y Chile. Llegó como cooperante francesa y encontró en el DIM un espacio para introducir nuevas formas de trabajar con datos y realidad. Recordó, por ejemplo, un proyecto con la Subsecretaría de Telecomunicaciones, cuando la telefonía móvil recién comenzaba:
“El desafío era ver si las compañías realmente cubrían lo que prometían. La estadística servía para eso: para mirar los datos y sacarles el jugo”.

Fue docente, investigadora y tutora de tesis. Entre sus estudiantes estuvo Raúl Gouet, con quien más tarde colaboró profesionalmente, dando origen a una relación que combinó trabajo académico y una amistad que se ha extendido por décadas.

Raúl Gouet: el privilegio de estudiar en la Chile

Raúl Gouet recordó su ingreso a la Facultad en 1969, motivado por la idea de trabajar por el país desde lo público. En su testimonio apareció una experiencia compartida por toda una generación: la conciencia de estar en un espacio de excelencia al que pocos podían acceder.
“Estudiar aquí era casi un regalo… un privilegio enorme. Entonces sentíamos la responsabilidad de devolver algo. Había una mística: servir desde lo que aprendíamos”.

Una memoria que se vuelve presente

La tarde avanzó entre risas, anécdotas y reflexiones, en un ejercicio colectivo de memoria que fue también una declaración de afecto por el Departamento y la universidad pública. Desde el equipo de Comunicaciones del DIM, la periodista Javiera Márquez abrió el encuentro destacando el sentido de esta nueva instancia: crear un espacio para compartir y dejar registro de aquello que no siempre queda en los archivos, pero que habita en la memoria de quienes forjaron el camino.

“Conversaciones que dejan huella” dejó en evidencia que la historia del DIM no solo está en los papers o en los documentos oficiales, sino también en las personas, sus trayectorias y su pasión por enseñar y aprender.

Este encuentro inauguró una nueva instancia de memoria viva, pensada para escuchar, conservar y proyectar —desde quienes estuvieron al comienzo— aquello que el Departamento quiere seguir siendo.

Te invitamos a revisar el registro completo del conversatorio y ser parte de esta historia viva del DIM.